jueves, 27 de mayo de 2010

¿Capaz o incapaz?

El mundo se me va quedando pequeño. Cada vez aumenta más en mi esa sensación de que necesito estar alojada en un rincón de tú corazón. Pero no en uno de esos rincones como ese donde tiro la ropa en mi habitación con la esperanza de que reaparezca limpia, sino en uno de esos rincones donde guardas los recuerdos más profundos. Recuerdos que quizás en algún momento decidas rescatar. Y es que cuando intentas enterrar un recuerdo (puede que solo un recuerdo de una sensación gratuitamente agradable) para olvidarlo, lo único que logras conseguir es que tarde o temprano vuelva a salir a flote; esta vez agarrado a una gran tabla llena de viejos sentimientos.


Y como siempre llego a esa encrucijada con mi corazón en la que esta vez, debo decidir si dejar a la deriva esos sentimientos con la esperanza de olvidarlos o rescatarlos definitivamente para embarcarlos en mi vida.

domingo, 23 de mayo de 2010

[Against me]

"Hay dos días en los que nunca pienso: ayer y mañana"


Y es que no merece la pena. Te paras a pensar en lo diferente que era tu vida hace unos meses y en lo diferente que puede llegar a ser dentro de unas semanas, y te das cuenta de que no merece la pena. Son dos fuerzas opuestas contra las que es imposible luchar: el pasado y el futuro. Uno, porque por suerte no sé puede hacer nada por cambiarlo y es inútil ocultarlo aunque muchos lo intenten. El otro, porque es (algo) incierto. (Siempre me ha dicho mi abuela eso de que no haga planes porque no sé ni si estaré viva)

Y ahora llego a ese punto en el que estoy encerrada entre mi pasado y mi futuro, es decir, en mi presente. Me resulta un tanto irónico que por primera vez en mucho tiempo en mi vida esté viviendo el presente y la razón sea que estoy sujeta por esas dos fuerzas que me intentan atraer cada cual con más ímpetu hacia sí.


¿Qué de que parte me pongo ahora? No lo sé. El pasado siempre tira más fuerte porque es conocido. En cambio el futuro es tan desconocido y tentador, que supongo que ganará la partida.



Quizás lo más gracioso sea que mi “pasado” son Badajoz y mis amigos (y tú, no me voy a engañar más). Y mi “futuro” es Madrid, la carrera, antiguas compañías y otras no tan antiguas. Si pienso ahora que hasta hace 6 años vivía en mi “futuro”, en Madrid, me invade el miedo de que mi futuro esté condenado a estar eternamente perseguido por mi pasado.

sábado, 8 de mayo de 2010

No time

Siento deciros que estoy de exámenes y mi tiempo para escribir es realmente reducido.

Pero prometo volver.
En cuanto consiga aprobar (o al menos eso espero) tendré mucho tiempo libre ;)

Un beso.
Y gracias a todos/as por pasaros por aquí =)



jueves, 29 de abril de 2010

Aquí no.

Creo que acabo de decidir que mañana iré con velo a clase. Si, así espontáneamente. Simplemente por comprobar hasta qué punto llega la transigencia en mi instituto.

 
Y es que resulta, señoras y señores, que estamos en un país en el que se puede acudir a clase con “shorts”, “tops”, y enseñando el tanga de hilo al más puro estilo burdel de carretera comarcal, pero no se puede llevar velo. Me pongo a pensar otra vez, en si algún día no me dejarán entrar en clase, o me arrestaran por la calle, o no me querrán vender el periódico. Porque ¿Qué me diferencia a mí de la chica del velo? (aparte del velo, claro). 



Y me resulta bastante irónico estar defendiendo la libertad de una persona que está haciendo uso de una indumentaria que no es más que un marca identificativa de su religión. Porque si, si nos habíais dado cuenta, la religión me toca la moral. (Y eso que procuro no meter en la misma frase moral y religión). Asique, desde mi humilde habitación propongo dos alternativas:
  • Libertad religiosa. Pero libertad para todas las religiones (incluso para la de Maradona)
  • No libertad religiosa-No religión. Esta, la verdad, es que me gusta más. ¡A la mierda la religión! ¿No se puede entrar en clase con velo? Vale, perfecto. Tampoco se puede entrar con la cabeza de un cristo (con minúscula porque me da la gana) de tamaño superior al cerebro del portador, en clase (esto terminaría por extinguir prácticamente la posibilidad de poder ver estas atrocidades).



La religión para lo unico que ha servido siempre es para lo que sirve ahora, para discutir.

viernes, 23 de abril de 2010

'Cause I'm so much more than meets the eye

Harta, no. Hartísima estoy de las apariencias.

Ayer fue la última vez (por ahora) de una larga lista de veces que me dicen que no soy como aparento ser.

Esto quizás no os parezca un problema. Puede que yo sea muy retorcida, pero encuentro una diferencia abismal entre no ser como aparentas ser, y no aparentar ser como eres.

La segunda opción es un poco más alentadora que la primera. Esa frase da a entender que pareces ser de cierta manera, pero que con el tiempo te acaban conociendo y se llevan una grata sorpresa.

La primera opción no es tan favorecedora. Esta da a entender que aparentas ser de una forma que a todo el mundo agrada o atrae, pero que en el fondo no eres así y se acaban llevando una decepción cuando te conocen.

(Me he explicado fatal, lo sé. Quizás poniendo mi ejemplo personal, me explique mejor)


Empiezo ya a acostumbrarme a que me digan eso de “tienes pinta de chula”. Yo me miro al espejo y no me veo pinta de chula, aunque puede que la gente vea lo contrario por culpa de la chupa de cuero, las gafas de sol, etc. Apariencias, os repito que son apariencias.

Pero ese no es el problema en realidad. El problema es que empiezo a pensar que el 99% de la gente que se ha acercado a mí en algún momento de mi vida lo ha hecho atraído/a por esa falsa fachada que ven en mi. Pues bien, os lo advierto a todos y todas: NO SOY UNA CHULA (ni quiero serlo). Ni tampoco soy la típica tía dura, lanzada, borde, que no muestra sus sentimientos, etc. No, no soy así aunque lo parezca. Siento desilusionaros.


Cualquiera que me conozca de algo más que cruzar dos palabras o verme en fotos o por la calle, os podrá decir que por suerte o por desgracia soy todo lo contrario a eso. De tía dura, tengo poco o nada, al contrario soy la persona más frágil del mundo, muy a mi pesar. De lanzada tengo menos, soy muy tímida aunque aparentemente no lo parezca porque soy muy extrovertida (tímida y extrovertida no son términos antagónicos). De borde si tengo más, eso no os lo voy a negar, pero simplemente porque soy amante de la ironía y el sarcasmo.


Asique por pavor, no os creéis falsas expectativas conmigo.


Y si os las creáis:

Siento no ser como aparento ser ¡Os jodeis!

martes, 20 de abril de 2010

¿Where is the love?

Me parece totalmente surrealista que pasen estas cosas en pleno siglo XXI.




Os pongo en situación.

Mis abuelos, hace una semana, se fueron de viaje organizado a Bruselas (si, mis abuelos viajan un montón con eso de que los viajes del "inserso" están tirados y además tienen dinero para podérselo permitir). El caso es que supuestamente deberían haber vuelto el viernes pasado y acabaron volviendo el domingo por culpa de la dichosa nube de humo expulsada por el dichoso volcán que entro en erupción. Esto es debido a que, como los aeropuertos fueron cerrados a raíz de la erupción, han tenido que volver el autobús (desde Bruselas, ¡yo alucino!).



Pues resulta (aquí viene lo que os quería contar) que tuvieron que contratar un autobús para poder volver, y claro obviamente, ese autobús había que pagarlo de alguna forma. En el viaje no solo iban personas mayores (quedamos en que los podía llamar “viejos” ¿no?) con posibles, también iban un par de parejas jóvenes y una chica de color que viajaba sola. Pues bien, las dos parejas jóvenes y la chica de la que os hablo no disponían del dinero para poder pagar el autobús en ese momento ya que eran 150€ y habían ido al viaje con “lo justo”. Además de estas cinco personas también tuvieron problemas con el pago del autobús una pareja de mediana edad compuesta por un hombre con cáncer faltando a sus sesiones de quimioterapia por culpa del retraso producido a raíz de la cancelación del vuelo de vuelta, y su mujer. Resulta que esta señora perdió el bolso con todo el dinero.

Viendo esta situación, personas como mis abuelos dijeron que no importaba que estas personas no pagasen en el acto, que a ellos no les importaba pagarles el viaje. A lo cual estas personas respondieron que no había problema porque en cuanto llegaran a España les ingresarían el dinero necesario y que además estarían eternamente agradecidos por el gesto.

Pues bien, otras “personas” (por llamarlas de algún modo educado) se negaron a que esto pasase, añadiendo perlas como:
   - Si nada mas que hay que ver la pinta que tiene
    (Refiriéndose al hombre con cáncer. Su mujer como os he dicho perdió el bolso y el pobre hombre al  estar faltando a sus citas de quimioterapia sudaba muchísimo y tenía cara de estarlo pasando mal.)
   - Yo con esa no me monto en el autobús
    (Refiriéndose a la chica de color que como os he dicho también, era joven e iba con el dinero justo)


Yo no sé a vosotros, pero a mi esta situación me parece totalmente vergonzosa. Y no solo me parece vergonzosa, sino que me parece una muestra de falta de humanidad increíble.


Primero, por la falta de empatía con personas que no tienen culpa de que hayan cancelado su vuelo que tenían pagado y no llevaran más dinero encima (a mi me hubiera pasado igual).

Y segundo (que me parece aun más fuerte), por discriminar a una persona solo por ser de color.

Yo de verdad que desconocía que aun existiese gente con este tipo de perjuicios absurdos y sin ningún tipo de fundamento. Es que estas cosas pueden conmigo. No me quiero ni imaginar cual podría haber sido mi reacción si hubiera estado delante cuando una señora dijo que no se montaría en el autobús con la chica solo por ser de color. Son ese tipo de cosas que me sacan de mis casillas, situaciones en las cuales quizás egoístamente no me quiero ver porque no se cual podría ser mi reacción.


Puede que ni siquiera nos sorprenda esto porque estéis acostumbrados/as a este tipo de situaciones. Eso querría decir que he tenido la suerte de crecer rodeada de gente educada y con unos principios mínimos.






Creo que todavía queda mucho por hacer en lo que a concienciación social se refiere.

domingo, 18 de abril de 2010

Sin molde

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo será la sociedad dentro de diez o veinte años? 

Sí, me refiero a cómo será la gente y como se comportará cuando seamos nosotros esos que se supone que tienen que mirar por encima del hombro a la gente que tenga entonces la edad que tenemos ahora.

 
La verdad es que no sé si alguno/a de los/las que me lee tiene piercings y tatuajes, o cambia de color y corte de pelo según si se levanta de buen humor o con ganas de cambiar, pero yo soy de esas. Y últimamente me invade la duda de si algún día tendré que sucumbir ante el conservadorismo de esta sociedad y tomar la determinación de quitarme los piercings, taparme los tatuajes y enfundarme ropa “decente” (lo que mi madre llama “ser una chica normal”). 

Claro, yo cada día cuando me despierto y me siento por las mañanas delante de la televisión con mi taza de café en la mano mientras miro el telediario, no veo a ninguna presentadora ni reportera con piercings, tatuajes, ni un corte de pelo especialmente provocador. Me pregunto entonces, como serian ellas cuando tenían mi edad. ¿Habrán tenido también que dejar de ser como eran para poder acceder a un puesto de trabajo?



Pero luego me paro a pensar también: “bueno, estas mujeres por muy bien que se les hayan dado los estudios, han estudiado en la transición”, con lo cual vienen de una sociedad todavía más conservadora que la actual. Supongo que si ahora no está tan mal visto como hace veinte años el hecho de ser diferente, dentro de otros veinte quizás no sea razón de discriminación.
¿Vosotros que pensáis? ¿Creéis que algún día podremos ver abogados, periodistas, jueces, políticos, etc. con piercings, tatuajes, ropa “aconvencional”, etc.?





En definitiva ¿creéis que se dejará de criticar el hecho de ser diferente?