domingo, 27 de marzo de 2011

My own olympics

Echar de menos a gente que me hace daño. A día de hoy, para mí, es una nueva modalidad de masoquismo olímpico.

Curiosamente las personas que mejor te conocen y/o a las que más quieres, se supone que son las que más armas tienen para hacerte daño y al mismo tiempo aquellas a las que (salvo raras excepciones) jamás podrías guardar rencor, por mucho que te empeñes en ello.

No es más que la clásica película de los domingos en la que la chica siempre se enamora del gamberro del instituto, que ni le conviene, ni le hace caso; pero llevada al extraño campo de la amistad.

Pero en fin, seguiré echando de menos a gente que no sé merece ni alojarse en mi cabeza aunque solo sea por ganar estas olimpiadas personales.

sábado, 26 de marzo de 2011

De vuelta a las andadas

Entrañables seguidores; he vuelto, y esta vez para quedarme.





And all the roads we have to walk along are winding
And all the lights that lead us there are blinding
There are many things that I would
Like to say to you
I don't know how

Because maybe
You're gonna be the one who saves me ?
And after all
You're my wonderwall







PD: Ahora soy más peligrosa. Se usar las tipografías con fines psicológicos. (Si, para eso me sirve la universidad)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

I'm back

Creo que va siendo hora de dejarme caer de nuevo por aquí después de tanto tiempo (unos cuantos meses al menos ¿verdad?).

Al principio la excusa era que tenia que estudiar para los maravillosos examenes finales de bachillerato. Una vez superada la barrera del nerviosismo por las notas y titulo en mano, tocaba volver a coger los libros y alzar el altar del Burn y prepararse selectividad. Y después de unos días de incertidumbre por los resultados y unas horas para asimilar el aprobado, empezó todo.

El primer viaje a Madrid fue el mismo día en que supe mi nota de selectividad. Supongo que fue uno de mis pocos arrebatos de autoconfianza. Me recorrí todo Mostoles para echar las preincripciones y me reencontré con viejos amigos y sentimientos latentes.

Días después (dos) surgió una nueva escapada a Madrid, uno de esos (no sé ni muchos o pocos) momentos en los que debes pensar y sientes. Un par de días de decepción, la mejor decepción de mi vida.

Al día siguiente decidimos desconectar y acabamos cuatro amigos en Matalascañas en la típica Pensión Loli atragantandonos con risas y acaparando con ansia el sol como si nos lo fueran a robar en cualquier momento. Cinco días geniales que necesitaba.

De nuevo al día siguiente el tren me trajo a Madrid y en otra aparición de mi inexistente autoconfianza organicé todo el viaje para matricularme en la universidad sin ni siquiera saber si me habrían admitido. Diez minutos antes de salir de casa a las siete de la mañana para coger el tren confirmé que estaba admitida. Cuatro días de estrés, llantos, más desilusiones, alguna que otra alegría, una proposición interesante y nuevos sentimientos que aún hoy me siguen dibujando una sonrisa.

Directamente y sin descanso un AVE Madrid-Sevilla y el comienzo oficial de mis vacaciones a finales de Julio. Puede que una de las semanas menos aburridas que he pasado en Sevilla y quizás solo por las noches de conversaciones que nunca esperaba que acabasen. Luego un libro y trece días recorriendo Francia a veces con la unica esperanza de que en el siguiente hotel también hubiera wifi para no perder esa rutina que tanto echaba de menos cuando salia el sol.

Una noche en Paris y muchas horas de sueño empaquetadas en un vuelo a Sevilla que más tarde encerré en un autobús con destino Badajoz. Horas en casa y una maleta para encerrar esta vez un puñado de sentimientos desordenados en un autobus que me llevaría a pasar cinco días dificiles de olvidar. Un "hasta pronto" y una semana contando días para volver a sentir.



Y desde entonces estoy aquí, desde ese Domingo 22 tan esperado. En Madrid, en mi piso, rebosando aun más felicidad de la habitual y a dos días de la presentación en la universidad.



sábado, 24 de julio de 2010

Llamame loca

Y un día te verás sentada en el sofá de tu casa después de un día en un trabajo que nunca quisiste, rodeada de millones de cosas que solo compraste para rellenar físicamente los huecos que no puedes tapar en tu interior. Te pararás unos segundos a pensar en cual ha sido el momento de tu vida en que has dejado de perseguir tus sueños para rendirte ante la idea de una vida vacía. Y será entonces cuando recuerdes aquella frase de una bonita película que no volviste a ver por miedo a sentir: "La seguridad es para los que no aman".
Recordaras decenas de momentos en los que pensaste en vez de sentir solo por miedo a sufrir, cuando en realidad deberías haber cogido una bocanada de aire y saltar al vacío sin saber si seria verdad que te cogerían antes de caer.


Y entonces te acordarás de mi y de las locuras que nunca me dejaste hacer por ti.

miércoles, 14 de julio de 2010

Un día, soñando...

Supongo que todo el mundo sueña con ser algo en la vida. A veces incluso sabes como quieres que sea tu vida en un futuro cuando apenas acabas de aprender a andar.
¿Sabeis? Valoro muchisimo a esa gente. Valoro mucho a la gente que sabe lo que quiere desde pequeño y que no han permitido que el tiempo tergiverse sus sueños.

Yo algún día soñé con ser dibujante, no duró mucho en mi ese sueño. A menudo me regalaban el oído diciendome que tenia madera de dibujante, pero nunca destaqué por ello.
Un día llegó el deporte a mi vida, y desde entonces no se ha ido ni quiero que me abandone jamás. Pasé por diversos deportes, a cual mas atractivo para mi. En el que más destaqué fue en atletismo hasta el punto de participar en el Campeonato de España. En aquellos momentos estaba segura de que me dedicaría toda la vida al deporte. Mi vida como deportista profesional acabó con una lesión de rodilla ireversible
Más tarde pensé que quizás, podría ser arquitecta. Ya que no tenia la imaginación suficiente como para poder crear de la nada, podría "dibujar" planos y construir así algún día la casa de mis sueños. Mi futuro como arquitecta murió cuando me di cuenta de que el dibujo técnico era eso, demasiado "técnico" para mi.
Pronto vino a mi cabeza la posibilidad de ser informática. Digamos que no se requiere gran cantidad de imaginación para programar, y a la vez nadie podría frustrar un ápice de mi creatividad. Supongo que la imagen de verme toda la vida sentada enfrente de un ordenador no me atrajo.
Y entonces llegó ella, una profesora de filosofía que me sugirió dedicar mi vida a algo más "teórico" y donde a la vez pudiera dejar plasmada mi creatividad. Es quizás la culpable de que en pocos días me vaya a matricular de Periodismo y Comunicación Audiovisual, se lo debo de algún modo.



Y a pesar de ello, no se que quiero ser el día de mañana.
¿Mi sueño? Os lo contaré...

Sueño con una casa en algún lugar del mundo, en un bosque. Una casa de estilo moderno, con lineas rectas, decoración minimalista y luz, mucha luz. La casa no debe estar muy apartada de la ciudad, me alimento del bullicio de la gente y de las simples relaciones de miradas.
Supongo que tendré que tener un trabajo. Me veo con mi casa llena de fotos tomadas por mi en todo el mundo, sentada en mi estudio, escribiendo el articulo que mañana saldrá en el periódico más leído del país. Me veo escribiendo un libro, una novela realista quizás; y mientras escribo ya tarde, cuando solo la luz que me alumbra se distinga en la oscuridad de la casa, alguien llegue y me de un beso de buenas noches mientras me dice que me vaya a la cama, que es tarde.
Sueño con eso, y con pasar a la historia, con ser recordada. Los ideales románticos de los libros de historia tenían que dejar huella de alguna forma en mi, y así lo han hecho. No sé si quiero pasar a la historia por hacer algo grande o por ser la mejor en algo; pero me niego a que mi vida sea solo un puñado de años llenos de recuerdos que algún día todos olvidarán.



Llamadme loca, pero... no estoy aquí por casualidad. Me niego.

lunes, 5 de julio de 2010

Estupidas vacaciones

Es lo peor, te das cuenta de que llevas muchísimo tiempo centrando tu vida en algo que carece de total sentido. Pero al cabo de los segundos, llegas a la conclusión de que te da vida, de que en realidad necesitas centrar tu vida en algo, necesitas tener un objetivo. Y con los objetivos, ya sabemos lo que pasa… ¿Cuánto más inalcanzables más atractivos? No. Cuanto más atractivos más inalcanzables.

Y esa es la razón de que odie tanto el verano; para mí, carece de objetivos. El verano no es más que un puñado de meses en los que la gente espera desconectar pero que irónicamente es la época del año en la que más desastres ocurren (y entendamos “desastres” es su sentido más amplio: accidentes, separaciones, discusiones, desastres meteorológicos…). Y todo ¿Por qué? Porque la gente no tiene un objetivo más allá de simple y banal disfrute insulso de sus vidas.

Con lo cual, aquí una servidora, va a evitar seguir al rebaño y dejarse llevar por los tópicos veraniegos de desamores playeros y tiempo perdido sin sentido. Desde hoy mismo y hasta agosto (mes en el que me mude) me voy a dedicar a mí. Y dedicarme a mí, significa que voy a centrar mi vida en escribir, pintar, leer, hacer deporte y tocar la guitarra.



Aún así, en agosto retomaré inevitablemente mis antiguos objetivos. 


Son los que me dan vida…

jueves, 1 de julio de 2010

3,2, 1... ¡Acción!


¡Venga Avril, que tú (no) sabes actuar! Es solo cuestión de cambiar lo que quieres decir por lo que debes decir. Recuerda, di "Hola" cuando quieras saludarla con un "¡Preciosa!"; si te apetece decirle un "Tengo ganas de verte" diselo con un simple "¿que tal?"; y si por alguna casualidad se te pasa por la cabeza un "Te echo de menos", expresalo con un simpático aunque triste "Adiós".




Odio ser la reina del drama y tener que pensar por ello todas y cada una de las palabras que salen por mi boca para no equivocarme.


Creo que voy a hacer una locura de las mias.