sábado, 24 de julio de 2010

Llamame loca

Y un día te verás sentada en el sofá de tu casa después de un día en un trabajo que nunca quisiste, rodeada de millones de cosas que solo compraste para rellenar físicamente los huecos que no puedes tapar en tu interior. Te pararás unos segundos a pensar en cual ha sido el momento de tu vida en que has dejado de perseguir tus sueños para rendirte ante la idea de una vida vacía. Y será entonces cuando recuerdes aquella frase de una bonita película que no volviste a ver por miedo a sentir: "La seguridad es para los que no aman".
Recordaras decenas de momentos en los que pensaste en vez de sentir solo por miedo a sufrir, cuando en realidad deberías haber cogido una bocanada de aire y saltar al vacío sin saber si seria verdad que te cogerían antes de caer.


Y entonces te acordarás de mi y de las locuras que nunca me dejaste hacer por ti.

miércoles, 14 de julio de 2010

Un día, soñando...

Supongo que todo el mundo sueña con ser algo en la vida. A veces incluso sabes como quieres que sea tu vida en un futuro cuando apenas acabas de aprender a andar.
¿Sabeis? Valoro muchisimo a esa gente. Valoro mucho a la gente que sabe lo que quiere desde pequeño y que no han permitido que el tiempo tergiverse sus sueños.

Yo algún día soñé con ser dibujante, no duró mucho en mi ese sueño. A menudo me regalaban el oído diciendome que tenia madera de dibujante, pero nunca destaqué por ello.
Un día llegó el deporte a mi vida, y desde entonces no se ha ido ni quiero que me abandone jamás. Pasé por diversos deportes, a cual mas atractivo para mi. En el que más destaqué fue en atletismo hasta el punto de participar en el Campeonato de España. En aquellos momentos estaba segura de que me dedicaría toda la vida al deporte. Mi vida como deportista profesional acabó con una lesión de rodilla ireversible
Más tarde pensé que quizás, podría ser arquitecta. Ya que no tenia la imaginación suficiente como para poder crear de la nada, podría "dibujar" planos y construir así algún día la casa de mis sueños. Mi futuro como arquitecta murió cuando me di cuenta de que el dibujo técnico era eso, demasiado "técnico" para mi.
Pronto vino a mi cabeza la posibilidad de ser informática. Digamos que no se requiere gran cantidad de imaginación para programar, y a la vez nadie podría frustrar un ápice de mi creatividad. Supongo que la imagen de verme toda la vida sentada enfrente de un ordenador no me atrajo.
Y entonces llegó ella, una profesora de filosofía que me sugirió dedicar mi vida a algo más "teórico" y donde a la vez pudiera dejar plasmada mi creatividad. Es quizás la culpable de que en pocos días me vaya a matricular de Periodismo y Comunicación Audiovisual, se lo debo de algún modo.



Y a pesar de ello, no se que quiero ser el día de mañana.
¿Mi sueño? Os lo contaré...

Sueño con una casa en algún lugar del mundo, en un bosque. Una casa de estilo moderno, con lineas rectas, decoración minimalista y luz, mucha luz. La casa no debe estar muy apartada de la ciudad, me alimento del bullicio de la gente y de las simples relaciones de miradas.
Supongo que tendré que tener un trabajo. Me veo con mi casa llena de fotos tomadas por mi en todo el mundo, sentada en mi estudio, escribiendo el articulo que mañana saldrá en el periódico más leído del país. Me veo escribiendo un libro, una novela realista quizás; y mientras escribo ya tarde, cuando solo la luz que me alumbra se distinga en la oscuridad de la casa, alguien llegue y me de un beso de buenas noches mientras me dice que me vaya a la cama, que es tarde.
Sueño con eso, y con pasar a la historia, con ser recordada. Los ideales románticos de los libros de historia tenían que dejar huella de alguna forma en mi, y así lo han hecho. No sé si quiero pasar a la historia por hacer algo grande o por ser la mejor en algo; pero me niego a que mi vida sea solo un puñado de años llenos de recuerdos que algún día todos olvidarán.



Llamadme loca, pero... no estoy aquí por casualidad. Me niego.

lunes, 5 de julio de 2010

Estupidas vacaciones

Es lo peor, te das cuenta de que llevas muchísimo tiempo centrando tu vida en algo que carece de total sentido. Pero al cabo de los segundos, llegas a la conclusión de que te da vida, de que en realidad necesitas centrar tu vida en algo, necesitas tener un objetivo. Y con los objetivos, ya sabemos lo que pasa… ¿Cuánto más inalcanzables más atractivos? No. Cuanto más atractivos más inalcanzables.

Y esa es la razón de que odie tanto el verano; para mí, carece de objetivos. El verano no es más que un puñado de meses en los que la gente espera desconectar pero que irónicamente es la época del año en la que más desastres ocurren (y entendamos “desastres” es su sentido más amplio: accidentes, separaciones, discusiones, desastres meteorológicos…). Y todo ¿Por qué? Porque la gente no tiene un objetivo más allá de simple y banal disfrute insulso de sus vidas.

Con lo cual, aquí una servidora, va a evitar seguir al rebaño y dejarse llevar por los tópicos veraniegos de desamores playeros y tiempo perdido sin sentido. Desde hoy mismo y hasta agosto (mes en el que me mude) me voy a dedicar a mí. Y dedicarme a mí, significa que voy a centrar mi vida en escribir, pintar, leer, hacer deporte y tocar la guitarra.



Aún así, en agosto retomaré inevitablemente mis antiguos objetivos. 


Son los que me dan vida…

jueves, 1 de julio de 2010

3,2, 1... ¡Acción!


¡Venga Avril, que tú (no) sabes actuar! Es solo cuestión de cambiar lo que quieres decir por lo que debes decir. Recuerda, di "Hola" cuando quieras saludarla con un "¡Preciosa!"; si te apetece decirle un "Tengo ganas de verte" diselo con un simple "¿que tal?"; y si por alguna casualidad se te pasa por la cabeza un "Te echo de menos", expresalo con un simpático aunque triste "Adiós".




Odio ser la reina del drama y tener que pensar por ello todas y cada una de las palabras que salen por mi boca para no equivocarme.


Creo que voy a hacer una locura de las mias.