martes, 30 de marzo de 2010

Otherside

He decidido, hablando técnicamente, separar el trabajo de la vida personal. Aunque teniendo encuentra que por trabajo me estoy refiriendo a esto que leéis y por vida personal, a mi monótono día a día; creo que me va a resultar imposible.
(Por intentarlo que no quede…)

Lo que intento decir es que me he (esto creo que está mal dicho, corregidme) creado un nuevo blog. Lo he creado con la esperanza de, como ya os digo, tener un espacio donde poder escribir "a mis anchas" (sí, aunque os parezca raro yo no hablo como escribo aquí).

Asique, quienes paséis por aquí buscando enteraros de mis amoríos, problemas y alegrías, os recomiendo que ahora os dejéis caer de vez en cuando por aquí: chicainterrumpida.blogspot.com/
Por el contrario, los que disfrutéis con mis divagaciones diarias, que por otra parte también son sobre esto a lo que suelo llamar vida, seguid visitándome aquí, que aquí seguiré.

domingo, 28 de marzo de 2010

Semana Santa (¡Jáh!)

Señoras y señores, la Semana Santa ha llegado. Y al contrario de como os puede parecer, esto no significa solo vacaciones, no. La Semana Santa implica incesantes sonidos taladrantes y mentes insulsas siguiendolos.
Además, pensad, ¿cuál sería el último sitio donde una atea comunista y anticlerical querría estar en Semana Santa?

Efectivamente, aquí estoy, en Sevilla. Gran cuidad, sin duda, donde se viven estas fechas de forma especialmente emotiva (y graciosa). Me parece increíble la importancia que miles de personas le pueden dar a un trozo de madera y alambre vestido con un traje que podría quitar el hambre a cien poblados africanos. Me parece increíble lo contrario que es todo esto a lo que se supone que un señor predicó hace miles de años y en lo que se supone que se rige toda esta gente. A veces, de verdad, pienso que lo único que siguen es eso de "el pastor y las ovejas". Porque es lo que me parecen todos, un puñado de ovejas que siguen al rebaño. Y como no podía ser de otra forma, esto me recuerda a una más que magnifica canción de un mucho más que magnifico cantautor:



Sin prisa pero sin pausa,
como el "calabobos",
desde la más tierna infancia
preparan el cebo:
"Si no te comes la sopa
te llevará el coco..."
"Los tocamientos impuros
te dejarán ciego...".


Y te acosan de por vida
azuzando el miedo,
pescando en el río turbio
del pecado y la virtud,
vendiendo gato por liebre
a costa de un credo
que fabrica platos rotos
que acabas pagando tú.


Son la salsa
de la farsa.
El meollo,
del mal rollo.
La mecha
de la sospecha.
La llama
de la jindama.


Son el alma
de la alarma,
del recelo
y del canguelo.
Los chulapos
del gazapo.


Los macarras
de la moral.


Anunciando apocalipsis
van de salvadores
y si les dejas te pierdes
infaliblemente.
Manipulan nuestros sueños
y nuestros temores,
sabedores de que el miedo
nunca es inocente.


Hay que seguirlas a ciegas
y serles devoto.
Creerles a pies juntillas
y darles la razón
que: "El que no se quede quieto
no sale en la foto..."
"Quien se sale del rebaño,
destierro y excomunión".


Sin prisa pero sin pausa,
esos carcamales
organizan sus cruzadas
contra el hombre libre
más o menos responsable
de todos los males
porque piensan por su cuenta.
Sueñan y lo dicen.


Si no fueran tan temibles
nos darían risa.
Si no fueran tan dañinos
nos darían lástima.
Porque como los fantasmas,
sin pausa y sin prisa,
no son nada si les quitas
la sábana.

Los macarras de la moral. Joan Manuel Serrat


Seguid así. Seguid dificultando el progreso. Seguid siendo el pastor que domina el rebaño. Seguid inculcando el miedo. Seguid acaparando bienes materiales. Seguid interviniendo en la política. Seguid vendiendo un cuento de niños que ya ni los niños se creen. Seguid, seguid...

...que cada vez sois menos.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Deep feelings

Estúpida sensación de que me falta algo pero no sé que es. De que tengo que hacer algo, pero no sé donde, ni cuándo ni exactamente el que. Como si por un instante todo el mundo se parase y mi cabeza se centrase solo en intentar descubrir "que", "cuando" y "donde".

Y empiezo a tener mis conversaciones internas de futura esquizofrénica bipolar (las dos cosas) y me doy cuenta de que te echo de menos. Esto me supone un gran problema, pero hay otro mayor. No sé quién eres.
Echo de menos un abstracto, una sensación quizá. Y a veces ni siquiera eso lo tengo claro. A veces pienso que lo único que echo de menos es tener algo que me ronde por dentro y que me haga los días más cortos. Porque soy como una incompleta e infantil niña de cinco años. ¿No recordáis cuando teníais cinco años? Los días se hacían larguísimos (sobre todo los anteriores a Navidad, cumpleaños...). A mí me pasa lo mismo. El tiempo pasa demasiado lento. Y por eso necesito tener algo en lo que pensar o simplemente hacer eso que se nos da tan bien a todos de contar días, horas, minutos... Al fin y al cabo es la mejor forma de no darte cuenta de que pasa el tiempo y a la vez mantenerte con la (absurda) esperanza de que ese momento está cada vez más cerca.



Necesito algo en lo que pensar. Y tú no eres la mejor opción.


(Qué bien se me da [intentar] auto convencerme)

lunes, 22 de marzo de 2010

Eterna obsesión



Otra vez ese sonido. Ese retumbar de las ventanas estremecidas ante el paso cercano de los coches. Inquietante. Cómo si solo cuatro paredes no fueran capaces de salvaguardar mis hombros. Recuerdo cómo mi padre me decía que eran la parte más importante del cuerpo. Las palabras de un viejo judoca. Recuerdos, me invaden miles de imágenes como si de los fotogramas de una película se tratase. Recuerdo la lluvia, su sonido. Y aquel patio, como me gustaba aquel patio. El olor del aire impuro, sentía como contaminaba todo mi cuerpo.  Pero, como echo de menos ese aire.
Aquella luz inconfundible, el Sol, las alturas, la gente, las risas, los llantos… Los días en que sabía que venían mis abuelos de visita son inolvidables. Siempre la misma sensación, la misma vergüenza infantil al verlos por primera vez después de muchos meses sin abrazarlos. El día de Reyes. La nieve, una enorme plaza infestada de pequeños puestos con luces y un paisaje teñido del rojo y blanco de la Navidad. Sigo sin ser capaz de dejar de emocionarme al recordar aquella sensación en la que el sonido de las melodías navideñas se perdía entre el bullicio de la muchedumbre. 
Aunque sin duda, lo que más recuerdo de aquel sitio, son las luces. Las vueltas a casa pasando por aquella calle interminable, mirando siempre bien alto, mirando al cielo. Oscuridad que se veía precisamente perturbada por aquellas luces cuyo recuerdo me sigue inquietando. Una hilera perfecta de destellos que dibujaban mágicas esferas en el camino. Y luego venia el túnel, la carretera, el sonido de los coches de nuevo y… nada. Cerraba los ojos.
Como añoro aquella cuidad. Benditos trece años.

domingo, 21 de marzo de 2010

Geografía avanzada

"La geografía marca el destino"


O algo así dijo Joey (Katie Holmes) en un capitulo de Dawson Crece.
Siempre adoraré esa serie por esto, estas frases que me hacen pensar. Y lo mejor de todo es que van pasando los años y cada vez me enseñan algo nuevo. Sí, soy una especie de persona autodidacta que aprende solo escuchando una frase y repitiéndola una y otra vez en su interior hasta que la exprime tanto que ninguna de los insignificantes signos de la que está compuesta le guardan ningún secreto oculto.


Y esta frase me hace pensar en muchas cosas.

Supongo que cuando Joey dijo esta frase, únicamente pensaba en lo que piensa cualquier persona de mi edad (¿cómo podemos ser tan imbéciles?), en el amor. Sí, señoras y señores, el amor está totalmente condicionado por la geografía. O sino probad a enamoraros de alguien de... no sé, Australia, por ejemplo (no se me ha ocurrido otro sitio que esté más lejos). El amor no conoce distancias, claro que no, pero las personas sí. No somos tan afortunadas por desgracia y aunque estemos en el año 2010, a nadie se le ha ocurrido aún la maravillosa idea de inventar una maquina de teletransporte o hacer descuentos en los medios de transporte para enamorados (esto suena bien y todo, igual me roban la idea). En fin, conclusión número uno: el amor está condicionado por la geografía.

Dejémonos de superficialidades (el amor es una superficialidad y punto) y pensemos en cómo puede marcar la geografía nuestro destino, o más bien nuestro futuro, desde el punto de vista del lugar donde nazcamos. Todos los que me leéis (que sois pocos, pero se agradece) vivís con unas "comodidades" mínimas. O al menos eso deduzco del hecho de que me podáis leer, eso ya desvela que al menos tenéis internet, que no es poco. Supongo también que ninguno (o casi ninguno) os habréis ganado por ahora lo que tenéis (ni yo ¿eh?) con lo cual deduzco además, que el hecho de que podáis estar ahora mismo leyéndome con vuestra pantalla del ordenador enfrente se debe a que habéis tenido la suerte de nacer en una familia digamos que "normal" (odio este término por su abstracción, pero es para que me entendáis).
Ahora bien, hay niños en el mundo que no tienen esa misma suerte. Os pondré en una situación bastante grafica. En Sao Paolo existe un "muro" (por así decirlo) que separa la zona más rica de la cuidad de la más pobre. Es impresionante poder ver esta imagen desde el cielo, porque es apreciable como a 20 metros escasos de uno de los bloques de aparta hoteles más lujosos de la cuidad se encuentra un poblado de "chabolas". Pensad ahora en lo siguiente, imaginaos que antes de nacer todos estamos metidos en un enorme saco y que por así decirlo, nos van repartiendo al "tuntún" por el mundo, dejándonos en manos del azar, con la esperanza de que en vez de caer en el poblado de chabolas, caigamos 20 metros más atrás. Se trata de la diferencia entre convertirte si naces hombre en un asesino o un ladrón y si eres mujer y tienes mala suerte en prostituta, o convertirte en poco menos que el dueño o la dueña de medio Sao Paolo. Desgarrados ¿verdad?
Pues sí, una vez más, queda demostrado que el futuro también queda condicionado por la geografía.



Y si el amor, quizás lo más ansiado y perseguido por la raza humana desde que existimos; y nuestro futuro, la diferencia entre "ser y no ser", están condicionados por la geografía, ¿qué podemos hacer?, ¿luchar contra un puñado de kilómetros? o ¿asumir que el buen día que nacimos nos arrojaron al lugar equivocado?...



Luchad. Luchad y buscad vuestro sitio. Al fin y al cabo los kilómetros son solo eso..., diez absurdas letras.

viernes, 19 de marzo de 2010

How much is real?

[...]
How much is real? So much to question
And never dare make up the mannequins
Contaminating everything
When thought came from the heart
It never did right from the start
Just listen to the noises
(No more sad voices)
Before you tell yourself
It's just a different scene
Remember its just different from what you've seen
 
Cause I'm looking at you through the glass...
Don't know how much time has passed
All I know is that it feels like forever
When no one ever tells you that forever
Feels like home, sitting all alone inside your head 
[...] 


  
Comienza mi guerra personal contra mí misma. Suelo tener muchas, no os creáis. Pero suelen resultar por lo general bastante incomodas aunque a la vez impredecibles (esa es la parte buena).

Mis guerras contra mi misma comienzan cuando sin razón alguna (o con muchas razones...) a mi corazón le da por decir algo y mi cabeza (más coherente) no está de acuerdo. Cuando yo me doy cuenta de esto pienso que obviamente, lo más coherente es hacer caso a mi cabeza que es la que tienen memoria, piensa y medita un poco acerca de las consecuencias de cualquier acto impulsivo que pueda llegar a tener. Pero luego está ahí el señor corazón, tan escondido, tan callado y tímido a veces, pero que cuando habla no hay quien lo calle.

Al final siempre suele pasar lo mismo, el corazón terminar por gritar mucho más alto que mi cabeza.

Pero..., eso sí, nunca olvido la opinión de la única parte (a veces) coherente de mi cuerpo. (Y sí, me refiero a mi cabeza...) 

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Respeto?

18:45, salgo de mi casa y cuando paso por delante de la parada del autobús, veo que justo en ese instante pasa. Me vino genial, aunque ya me disponía a ir hasta el centro andando en vez de contribuir con mi euro a contaminar un poco más este mundo que nos estamos cargando, pero la verdad es que no me apetecía mucho andar sola. 



Me coloco detrás de dos señoras para entrar en el autobús, espero pacientemente a que una de ellas (que rondaría los 80 por lo menos) consiga sacar las monedas de su bolso céntimo a céntimo y mientras observo la cara de desesperación del conductor. Al final la señora agota mi paciencia y como tenía que pagar con la tarjeta de transporte, lo hice y adelanté como bien pude a la pobre señora. Cuando terminó de pagar y consiguió avanzar hasta pasar por delante de donde me había sentado, me levante y le dije que si se quería sentar (por que el resto del autobús estaba medio lleno) pero la señora creo que me ignoró en cuanto vio un asiento libre cerca de otro señor de su quinta que seguro que le daba menos miedo que yo, con mis pelos, mis piercings, tatuajes y mi cara de maldad (claro…).

Al ver que el autobús se ponía (por fin) en marcha y que me había sentado en un asiento de esos para gord@s (perdón, gente con sobrepeso), me senté de lado con los pies encima del asiento y me puse el iPod con la dulce voz de Marylin Manson. Yo creí que no molestaba a nadie, pero…

-¡Señorita!….. ¡Señorita!….

Por la cara que tenían puesta el resto de personas sentadas en el autobús creo que me llevaba llamando hacía bastante tiempo y yo no le había escuchado por culpa (gracias a ) la música.

-Perdone, ¿le importaría a usted sentarse correctamente?

En ese momento me dieron ganas de comportarme como una persona de mi edad, con piercings, tatuajes y con toda la cara de maldad que la señora de 80 años me había debido de ver, pero en vez de eso, le conteste con un educado

- Por supuesto, perdone usted

Y me senté correctamente a la vez que volvía a intentar seguir con mi música. No pasaron ni 20 segundos…

-¡Señorita!….. ¡Señorita!….
-Haga usted el favor de quitar esa sonrisa sarcástica de su cara. Creo que no le he dicho nada que no debiera y es una falta de respeto ante una persona mayor que se ría delante mía.

Y en ese momento ya tenía dos opciones: o bien ponerme a discutir con el viejo (perdón, persona de edad avanzada) y decirle que se metiera en su vida y se preocupase por intentar disfrutar de lo que le quedase de vida en vez de amargar la que nos queda a los demás (esto hubiese sido cruel, pero de verdad que tuve que contenerme para no hacerlo), o bien, lo que hice, presionar el botón de “parada” y bajarme en cuanto el autobús paró para no seguir molestando al viejo (¡es que lo era!), porque al parecer le molestaba con mis pintas, mi música, mi postura y… mi sonrisa.




En fin, esto me pasó ayer.
¿Qué hago? ¿Juzgo también a todos los viejos solo por la edad que tienen y por lo catetos que son todos, como ellos hacen conmigo? Yo podría pensar que son todos unos “viejos chochos”, que solo quieren amargar la existencia de los jóvenes que tiene la oportunidad de aprovechar su vida como no lo han hecho ellos, y que son personas con cultura en negativo. Pero sinceramente…, habrá de todo. Y dudo mucho que solo por parecer viejos físicamente lo sean también mentalmente.

Pero yo no. Yo, como llevo el pelo corto, tatuajes, piercings, los pantalones caídos, chupa de cuero, voy escuchando música y me siento de lado en el autobús, pues ya soy una delincuente juvenil sin cultura que ha perdido todo su derecho sobre cualquier persona que vista correctamente y se siente correctamente en el autobús (por no hablar de la pérdida de derechos antes cualquier persona de más de 50 años)


En fin, quizá suene a tópico pero…
                         las apariencias (a veces) engañan.

martes, 16 de marzo de 2010

C'est la vie

¿Alguna vez os habéis preguntado sobre el significado de la palabra "amistad"? ¿Que es para vosotros?
A mí me ha venido hoy a la cabeza cuando me he enterado de que tenía que presentar hoy una exposición en clase de inglés sobre algo que mi profesora llama "memento" (en realidad no sé si tiene algo que ver con el inglés o si se lo ha inventado). Esta exposición consiste en que cada alumn@ lleva a clase un objeto que normalmente es importante para él/ella por alguna razón y expone eso en inglés (que es, por que es importante, que historia tiene...).
Como ya os he dicho yo me he enterado de que tenía que hacer esta exposición diez minutos antes de que empezase la clase asique se me han pasado dos "flashes" por la cabeza: hacer el memento sobre mi pulsera (que SIEMPRE va conmigo) o hacerlo sobre mi tatuaje de la muñeca (he aquí el motivo de mi divagación sobra la amistad).


La pulsera de la que os hablo, lleva conmigo 7 años ya. Creo que quienes me la regalaron y en el momento que me la regalaron no pensaron que fuese a ser tan importante para mi como lo es ahora. Ni siquiera recuerdo exactamente quienes me la regalaron, ni acierto a imaginar que cara puse cuando la vi; es más, me arriesgo a pensar que cuando me la regalaron nisquiera me gustó. Ni siquiera se tampoco si es una pulsera o una tobillera, eso tambien sera siempre un gran misterio. El caso es que me la regalaron en mi ultimo cumpleaños que pase en Madrid, unas "compañeras" de clase (en aquellos momentos seguramente no las llamaria así, sino amigas, pero con 13 años todavia no sabes lo que es la amistad).
Esa pulsera ha estado en mi muñeca desde entonces, excepto un año que la di por perdida despues de quitarmela en el Parque Aquopolis de Madrid y guardarla en un bolso de mi madre en el que un año despues acabaria encontrarmela para mi sorpresa.
Como ya os digo, no le tengo aprecio a la pulsera por quienes me la regalaron, por que no recuerdo quienes fueron, sino porque representa toda mi "infancia" (si es que tuve de eso).


El tatuaje que os he nombrado arriba, tendrá pronto la temprana edad de un año. No es bonito (no, creo que he llegado a la conclusión de que no lo es), pero al igual que la pulsera es más lo que representa que el objeto en sí. El tatuaje (para mí) representa la amistad. La idea del tatuaje nació hace 2,3 o 4 años (no lo sé) cuando se nos ocurrió a mi mejor amigo y a mí que nos podríamos tatuar algo los dos igual. A él se le ocurrió que podrían ser dos dados y que los números que tuviesen sus caras deberían ser algo representativo de cada uno, asique ahí están nuestros días de nacimiento.

Un día sin pensárnoslo mucho nos fuimos a que nos diseñaran lo que es ahora NUESTRO tatuaje. Y recalco lo de "nuestro" porque a pesar de todo es y siempre será único. Finalmente terminamos yéndonos a tatuar un buen día de verano (maldita la hora en la que fuimos en verano).
Y ahí está, a punto de cumplir 1 año, cuidado con lo que es, un bebé. Con sus pomadas, sus atenciones y su cariño que le tengo como buena madre. Siempre que lo mire, pase el tiempo que pase, pasen la gente que pase por mi vida, PASE LO QUE PASE me acordaré de ti. Y recordaré que en algún lugar tengo un amigo (más bien un hermano). Y estoy segura que pasará el tiempo y irremediablemente nuestros caminos se separaran, pero un buen día se te ocurrirá buscar en la agenda de tu móvil (por esta época los móviles harán sándwiches) y me llamarás, y hablaremos durante horas, te contaré que sigo siendo igual de gilipollas que siempre y me seguirás diciendo un sabio "te lo dije

Siempre serás mi mejor amigo y esa persona de la que escucho todo y hago caso de nada (ya aprenderé..., no se aprende en cabeza ajena)

lunes, 15 de marzo de 2010

Sin-Verguenza

Os dejo aquí el articulo publicado por Juán José Millás ayer en El Pais Semanal. Sinceramente, me ha encantado.


Creíamos que Aznar no tenía 
trastienda ni sótano ni vida interior, que se reducía a lo que veíamos de él, como esos decorados de teatro en los que los interruptores carecen de electricidad o los grifos de agua. Pero no. Debe de poseer, por rudimentario que sea, un mundo inconsciente que explica algunas de sus actuaciones. No sería raro que en el instante de conciliar el sueño ascendieran a la superficie su conciencia, como bultos impulsados desde las profundidades del océano por alguna burbuja de aire, cascotes de Bagdad mezclados con restos de cuerpos humanos mutilados por las bombas a las que él prestó un apoyo entusiasta. Quizá se recuerde entrando a saco en el monasterio de El Escorial arropado por la cúpula de la trama Gürtel. Tal vez en esos instantes de soledad se vea con las piernas sobre una mesa, departiendo en plan colega con el presidente más tonto de la historia de EE UU. O hablando en tejano frente a un público tan estupefacto, para decirlo todo, como él. Esos recuerdos justificarían sus discursos apocalípticos acerca de la España actual, a la que necesita ver reducida a los cascotes que atormentan su duermevela. Le urge que todos los Gobiernos que han sucedido al suyo estén compuestos por personas anormales, para pasar inadvertido cuando se cuente este periodo histórico. Ese dedo levantado en un templo de la sabiduría es un hito más a añadir a un currículo gestual estremecedor. Y todavía es joven, de modo que no sabemos –tampoco él, controlado como está por el lado oscuro de la fuerza– hasta dónde puede perfeccionarse en su caída.

Juán José Millás

lunes, 8 de marzo de 2010

Perro verde

Mi reflexión de ayer me lleva siempre a pensar lo mismo. Sí, yo es que mantengo largas conversaciones conmigo misma y a veces os aseguro que llegamos a resolver auténticos problemas (mi segunda personalidad y yo, claro).
Como os decía esto siempre me lleva a pensar algo, y es lo extraña que puede llegar a ser mi personalidad.
Todo el mundo tiene ya perfectamente asumido que soy una persona muy tímida pero a la vez extrovertida, y a mí no me termina de dejar de sorprender el hecho de que precisamente al resto de la humanidad no le sorprenda. Al parecer soy algo así como un "popurrí" de mi misma. En ocasiones actúo de una forma y en ocasiones diferentes de otra. Me explico. Se supone que soy una persona totalmente provocadora, visto como quiero, me comporto como quiero (y como me permiten), no me importa lo que la gente pueda llegar a pensar de mi, tengo muchísima confianza en mí y si me veis andando por la calle según me han dicho parezco una persona con una autoestima por las nubes que parece que se va a comer el mundo.

Ahora bien, hay ciertas situaciones en las que ya no soy yo (o empiezo a serlo, quien sabe). Os pongo este ejemplo porque es el que más me recalcan siempre y el más llamativo. Tengo una personalidad totalmente diferente cuando estoy cerca de alguien que me atrae o más bien, alguien a quien considero que por alguna razón y mejor que yo y por eso me atrae. Sí, bueno, ese quizás es otro de mis grandes defectos, y es que nunca me atrae nadie que yo considere que está por debajo de mi (soy una completa gilipollas, lo sé). Y además como os decía me vuelvo completamente imbécil cuando estoy cerca de alguien así. Toda mi "chulería", mi labia, mi egocentrismo (ausente), etc... Desparecen. Lo intento controlar, pero no puedo.


En realidad creo que soy tan insegura que necesito que me estén diciendo constantemente lo buena, guapa e inteligente que soy para poder convivir conmigo misma.


Pero tampoco me lo digáis mucho que si no me lo terminaré creyendo... 

domingo, 7 de marzo de 2010

El camino más ¿facil?

Odio cuando el reproductor de música se vuelve en mi contra y empieza a reproducir todas aquellas canciones que detesto escuchar en ciertos momentos pero que enrealidad adoro (o he adorado). 
En general hay días en los que pienso que el mundo ha hecho un gran complot en mi contra y se dedica a cambiar en cuestion de segundos todas las decisiones que tanto tiempo me ha costado tomar.

Enrealidad creo que la solución más factible en mi situación se basa simplemente en esperar. En esperar a que como siempre se tomen las decisiones que tanto me afectan. 

En eso y en estudiar, claro.
Si, he llegado a la conclusion además, de que ahora mismo todo por lo que lucho se resume basicamente en eso...


ESTUDIAR


Y siempre me ha parecido una palabra horrible. Toda la vida escuchando un incesante rumor de fondo del que en el fondo no entendia nada. Y creo que ha sido asi, este año he llegado realmente a darme cuenta de por que debo estudiar. No es por una sola cosa, si no por todo. Para mi, estudiar es la llave a la libertad (suena hasta biblico, pero es así). Es la unica forma que tengo de escapar de esta "cuidad" que se me antoja cada vez más diminuta y fria. Irme de esta cuidad implica necesariamente ir a parar a otra, y creo que la posibilidad de acabar viviendo de nuevo en Madrid y todo lo que ello conlleva es posiblemente lo que más fuerzas me da para ponerme "todos los dias" delante de los libros. Estudiar es además una forma de demostrarme a mi misma que YO PUEDO (y a los demás, ¿para que me quiero engañar?..). Auqnue si os soy sincera siempre he tenido bastanto confianza en mi misma en ese aspecto; siempre me he considerado bastante inteligente y quizás ese haya sido uno de los mayores errores que he cometido en mi vida. Es probable que si no hubiese pasado mi vida escuchado lo inteligente que era y lo asombrosas que eran mis notas ahora no estaria en mi cuarto año de bachillerato. 

 Pero, en fin, así es la vida. Recordadme que nunca haga lo mismo con mis hijos, por favor.